salmones bajo la lupa

En una entrevista reciente, el gerente del Instituto Tecnológico del Salmón de Chile, Adolfo Alvial, afirmó que la industria salmonera ha dado pasos significativos en la cuestión ambiental, pero que hay mucho de caricatura y de mito en las acusaciones que se le hacen a la actividad. Algunos parlamentarios parecen tener esta misma perspectiva sobre el tema, ya que durante la sesión especial de la Cámara Baja sobre salmonicultura, el diputado Patricio Vallespín (presidente de la Comisión de Pesca y Acuicultura) expuso una cerrada defensa de la actividad, junto con Claudio Alvarado, Carlos Recondo y Patricio Melero.

De hecho, días antes de realizarse esta sesión, el diputado Vallespín criticó la propuesta, por considerar que "no se tienen todos los elementos para hacer juicios categóricos como de los que se habla en la convocatoria a la sesión, que hablan de catástrofe, de desastre, etc". Esto, pese a las continuas denuncias por daños ambientales provocados por la salmonicultura. Baste con mencionar las sucesivas fugas de miles de salmones (peces carnívoros que se alimentan de la fauna marina autóctona), el uso de antibióticos con efectos en la salud humana, la aplicación de sustancias tóxicas prohibidas como el Verde Malaquita, la eutrofización de las aguas (sobrecargarla de nutrientes) que tendría a su vez efecto directo en la aparición de mareas rojas, etc.

En el colmo de la ironía, al día siguiente de realizarse la sesión, la Policía de Investigaciones de la Undécima Región descubrió un vertedero ilegal en los terrenos de la pesquera Los Fiordos, del holding Agrosuper, lo que ilustra perfectamente bien cómo la industria salmonera se preocupa del medioambiente. La orden de investigar sobre este caso se originó por la denuncia de un particular -aparentemente un dirigente de la pesca artesanal-, luego que se detectaran cangrejos muertos en la zona, una decoloración de la tierra y una masiva inmigración de la fauna local. La investigación puso de manifiesto una contaminación por acción de metales pesados provenientes del vertedero, que interviene en el ecosistema y la biodiversidad.

Hasta ahora, lo único que Sady Delgado, el gerente de Los Fiordos dijo en defensa de su empresa es que "hemos sido calumniados". Dadas las vastas consecuencias que puede tener este delito, cabría esperar una explicación más satisfactoria por parte de los responsables, especialmente cuando se trata de un crimen ambiental que alcanza además dimensiones humanas.

Según un informe publicado el 16 de junio por la Organización Mundial de la Salud (OMS), un cuarto de las enfermedades que afectan a los países pobres se debe a la exposición a riesgos ambientales evitables. El análisis se centra en las causas ambientales de las enfermedades y en la influencia de los factores ambientales en diversas enfermedades, proporcionando nuevos conocimientos acerca de la relación recíproca entre el medio ambiente y la salud. Según las estimaciones del informe, cada año se registran más de 13 millones de defunciones provocadas por causas ambientales prevenibles.

Entre las medidas inmediatas que podrían adoptarse para reducir los riesgos ambientales figuran el almacenamiento seguro del agua doméstica y la adopción de prácticas de higiene más adecuadas; el uso de combustibles menos contaminantes y más seguros; el aumento de la seguridad de las construcciones; la utilización y gestión más prudente de sustancias tóxicas tanto en el hogar como en el lugar de trabajo, y una mejor ordenación de los recursos hídricos. Esta última recomendación, pasa en nuestro país por detener la utilización de los cursos de agua con fines industriales, hasta hacer estudios científicos que establezcan de manera fehaciente el impacto que dichas actividades producen. De ahí surge la necesidad de instaurar una moratoria que detenga la expansión de la salmonicultura, al menos hasta contar con información detallada respecto de los impactos que el diputado Vallespín califica de exageraciones y el gerente de Los Fiordos de "calumnias".

Sería importante que el mundo empresarial y también algunos de los parlamentarios de Chile entiendan que el crecimiento económico no está en radical oposición con una producción amistosa con el medioambiente, sino por el contrario, debe ser un elemento constitutivo de cualquier planificación de desarrollo sustentable. Pero para lograr este cambio de mentalidad, es primordial que las autoridades partan por reconocer el problema, situación que estamos lejos de ver, a juzgar por las declaraciones del diputado Vallespin, que no considera la situación de las salmoneras, ni siquiera como preocupante.

Antoine Samoullier
Asesor de políticas públicas de Oceana. Articulo publicado originalmente em La Insignia

posted by Tadeo Infante @ 12:33 PM, ,


Los hipócritas, contra Günter Grass

La indignación es la más gratificante de todas las emociones. Nada es tan aliviador como la sensación de superioridad frente a los pecadores que cometieron ofensas de las cuales estamos seguros de ser inocentes y que nos permiten fruncir los labios con desdén: otro gigante con pies de arcilla.

El caso Günter Grass me llevó a estas reflexiones. Así que este flagelo de los hipócritas también resultó ser un hipócrita. Este rompedor de tabúes alemanes tenía su propio tabú. Este maestro de generaciones de jóvenes alemanes, que les enseñó a preguntar libremente en sus hogares: "¿Qué hiciste en la guerra, papá?", no pudo obedecer sus propios mandatos. Este crítico moralizador de la prosperidad alemana había disfrutado enormemente la propia y parece estar publicitando su nueva autobiografía con algunas noticias oscuras dignas de ser aprovechadas.

Hoy, a los 78 años, resulta que fue un hombre de las SS —así es, la rama militar del conspicuo cuerpo nazi que ejerció un papel importante en el Holocausto y otras atrocidades. Sorprendente y tan deleitable.

Muy bien, un chico de las SS. Hasta donde sabemos —y es de esperar que la autobiografía revele todo—, el señor Grass no se ofreció voluntariamente a unirse a estos futuros asesinos de masas sino que fue convocado. Y sabemos que sólo tenía 17 años en ese momento. Eran los meses, en la primavera de 1945, en que los nazis sabían que la guerra estaba perdida y, como se dice, raspaban el fondo del barril en busca de más tropas.

Sin embargo, la tormenta por su prolongado silencio sobre su pecado de juventud le aseguró a Grass, tal como predijo, una tormenta internacional de desaprobación.

Le pidieron que renunciara a su premio Nobel de Literatura y a su ciudadanía honorífica de su ciudad natal, Gdansk en Polonia, hoy Danzig. Y Charlotte Knobloch, que preside la tristemente reducida comunidad judía en Alemania —que alguna vez, antes de Hitler, contaba con medio millón de integrantes—, comentó que esta revelación devaluó sus frecuentes intervenciones políticas, hasta convertirlas en "disparates".

Como judío que creció en la Alemania nazi en los años previos a la Segunda Guerra Mundial, puedo entender la indignación de Knobloch. Pero pienso que cualquier cosa que Grass haya dicho en las campañas electorales (por lo general, como orador socialdemócrata leal) o en sus poderosas novelas, esencialmente sobre el presente o el pasado reciente, conserva su valor.

Afortunadamente, algunos analistas se mostraron menos histéricos. Sobre todo Ralph Giordano, un escritor alemán y, a propósito, judío, observó que Grass sólo tenía 6 años cuando Adolf Hitler fue invitado a convertirse en canciller de Alemania. (La frase trillada "toma del poder" distorsiona tremendamente lo que sucedió alrededor del 30 de enero de 1933, la fecha del ascenso del Führer. Un golpe de Estado habría sido malo de por sí; que el nombramiento de Hitler fuera perfectamente legal no hace más que agravar las cosas para la historia alemana). Y Giordano preguntó, razonablemente, "¿Qué otra cosa podría haber hecho en aquel momento frente al todopoderoso aparato de propaganda de los nazis?" Y responde a su propia pregunta: "Nada".

Esto no es todo lo que debe decirse sobre este caso. Con su novela de 1959, El tambor de hojalata, y las dos que vinieron después (conocidas, en conjunto, como la Trilogía de Danzig), Grass estableció un volumen de trabajo sin parangón en su país durante medio siglo.

No es que una personalidad pública pueda tener vía libre sólo por ser famosa, mucho menos popular. Herbert von Karajan puede haber sido un conductor sobresaliente de la Filarmónica de Berlín, pero esto no borraría el hecho de que se uniera al partido nazi en dos oportunidades —después de todo, estos eran actos de un adulto.

El interrogante incómodo que sigue siendo válido para Grass es el siguiente: ¿por qué mantuvo este interludio como servidor del régimen tan en secreto? Si, como nos dicen, su esposa fue la única persona a quien se lo contó, entonces los Grass cometieron un enorme error. Si hubiera salido del ropero nazi antes, digamos, en 1959, cuando se publicó su exitosa novela, la gente habría entendido, y su propia vida habría sido más sencilla.

No soy un analista de Grass, ni tampoco lo conocí personalmente. Pero me da la impresión de que no se sinceró en todos estos años simplemente porque estaba demasiado avergonzado. Y, si tengo razón, el caso tendrá una consecuencia útil: será un recordatorio, más de 60 años después, de que su país tuvo mucho de lo cual avergonzarse.

Peter Gay HISTORIADOR, PROFESOR EMERITO DE LA UNIVERSIDAD DE YALE

posted by Tadeo Infante @ 9:18 AM, ,


Efectos económicos del mayor precio del cobre

Felipe Morandé L.

Si hace sólo tres años atrás alguien hubiera proyectado que el precio del cobre iba a
superar los US$ 3 por libra, habría sido tildado de loco. En aquella época, el precio del
metal rojo con suerte llegaba a US$ 0,80 la libra, apenas un quinto de los casi US$ 4
que se observaron hace unas pocas semanas y menos de un tercio del promedio
registrado en el presente año a la fecha. Tamaño cambio de escenario ha tenido enormes
repercusiones en la economía (y política) nacional.

Después de todo, aunque el cobre en la actualidad no es el “sueldo de Chile”, como lo llamó hace tres décadas el presidente Allende, sí podría decirse que es el principal “pituto” del Estado: en 2005, los ingresos provenientes de Codelco y del impuesto a las utilidades de las mineras privadas alcanzaron un 21,6% de los recursos totales que percibió el erario nacional. Y un pituto que progresa: en 2002 esta fracción era de apenas un 2,2%.
Pero las buenas noticias para el fisco chileno no se trasladan así no más al bolsillo de los
chilenos. Desde el 2000, la administración de las finanzas públicas se hace sobre la base
de una contabilidad “estructural”, lo que significa que, de los recursos que ingresan al
fisco vinculados al cobre (Codelco y mineras privadas), todo aquello que es atribuible a
un precio del cobre efectivo por encima de un valor considerado de “largo plazo”, no se
puede gastar y, en cambio, se ahorra. Por ejemplo, en la actualidad ese valor de largo
plazo es de US$ 0,99 por libra, muy inferior a los US$ 2,73 por libra que lleva el precio
efectivo de promedio desde el 1º de enero de este año. Esto llevará a que, a fines de año,
el Estado ahorre casi US$ 8.000 millones adicionales a lo acumulado en 2005, aun
considerando una reducción del precio de las últimas semanas (sobre US$ 3,00) hasta
niveles más “normales” hacia diciembre próximo (tipo US$ 2,00 la libra). Esto es
mucho dinero, aún más si consideramos que el fisco ya tiene ahorrada una cifra
importante proveniente del superávit del año pasado. Ante esto, se está formando una
larga fila de interesados en ser beneficiarios de esos recursos, al tiempo que cualquier
actor que crea tener una buena idea de política pública se siente con el derecho a
plantearla por el bien del país. No obstante esta suerte de “clamor” popular y
ciudadano, el Ministro de Hacienda ha señalado claramente que no se saldrá de su regla
fiscal. ¿Significa esto que nada de la bonanza cuprífera se traducirá en mayor gasto
fiscal?
La respuesta es no. Algo (y tal vez sustancial) se podría disponer para mayor gasto en el
marco del presupuesto público de 2007. Para ello se requiere que el precio del cobre de
largo plazo usado para calcular los ingresos “estructurales” disponibles para el próximo
año se eleve por encima de los actuales US$ 0,99 la libra. ¿Cómo se consigue eso? El
procedimiento para la fijación de este precio contempla la consulta a una comisión ad hoc
de expertos convocada anualmente por el gobierno, en el mes de julio, para que
proyecte el precio que alcanzaría en promedio el precio del metal en los siguientes diez
años. Si esta comisión concluye que ese precio se ha elevado, en consideración a los
valores que ha alcanzado el precio efectivo en los últimos meses, entonces sí habrá más
recursos para gastar aún respetando rigurosamente la regla fiscal y su meta declarada de
obtener un superávit anual de 1% del PIB. Además, el gobierno ha decidido también
incluir dentro de los recursos disponibles los intereses obtenidos por los ahorros
realizados durante este año y los anteriores.

Mayores recursos para gastar en 2007

Aun cuando faltan algunos días para que se conozca el precio de largo plazo
recomendado por la comisión ad hoc, es muy probable que el valor que fije va a ser sólo
un “poco” mayor que el actualmente vigente de US$ 0,99 por libra. Es impensable que
suba a US$ 2 o más, porque el cálculo exige una mirada a diez años plazo, y en ese
horizonte nadie es tan optimista respecto del metal rojo. El propio Ministro de Hacienda
dio algunas pistas en una conferencia hace un par de semanas, en la que planteó que los
analistas externos del mercado del cobre estaban pensando en un precio de largo plazo
de US$ 1,10 la libra . Como quiera que sea, a estas alturas solo podemos especular y
plantear diferentes escenarios posibles. En el cuadro 1 se estiman los mayores recursos
disponibles en el Presupuesto Público de 2007 para precios de largo plazo que van entre
US$ 1 y US$ 1,30 la libra, aunque lo más probable es que ese valor esté entre US$ 1,10
y US$ 1,20 la libra. En este rango más acotado, el fisco contaría con mayores
disponibilidades para gastar por montos que varían entre US$ 660 millones y US$ 1.260
millones .
Adicionalmente a estos mayores ingresos estructurales como consecuencia del mayor
precio de largo plazo para la libra de cobre, es posible también esperar mayores ingresos
estructurales como consecuencia de mayor precio “cíclico” del cobre. Ello por cuanto
dichos precios, en su actual ciclo ascendente, afectan positivamente el superávit fiscal
efectivo, el que probablemente alcanzará este año un nivel cercano al 6% del PIB. En
efecto, si el precio de la libra de cobre promediara US$ 2,60 durante este año, lo que
significaría menores valores a los actuales en lo que resta de 2006, entonces es muy
posible que el fisco alcance un superávit efectivo que ascendería a US$ 7.800 millones
en el año. Dicho superávit incrementaría la tenencia de activos financieros del Tesoro
Público, cuyos intereses generados durante el transcurso del año permitirían tener un
mayor gasto público del orden de US$ 390 millones en 2007 . Sin embargo, de darse un
contexto más optimista para el precio del cobre en lo que resta del año, dicho superávit
podría alcanzar a 7,5% del PIB, lo que permitiría un mayor gasto público del orden de
los US$ 490 millones el próximo año.
En resumen, tal como aparece en el Cuadro 1, no obstante que se mantenga la regla del
superávit estructural de 1% del PIB, los factores mencionados configuran un escenario
donde el gasto público podría incrementarse en 2007 entre US$ 1.050 millones y US$
1.750 millones, dependiendo del precio de largo plazo del cobre que fije el Comité de
Expertos y del precio efectivo que se observe el resto del año.

Cuadro 1: Recursos estructurales adicionales para 2007 ante cada posible
incremento en el precio de largo plazo del cobre ( Millones de Dólares de 2007*)
1 1,05 1,1 1,15 1,2 1,25 1,3
CODELCO 45 270 495 720 945 1170 1395
Minería privada 15 90 165 240 315 390 465
Ingresos asociados a
íntereses 390 - 490 390 - 490 390 - 490 390 - 490 390 - 490 390 - 490 390 - 490
Total recursos
adicionales disponibles 450 - 550 750 - 850 1050 - 1150 1350 - 1450 1650 - 1750 1950 - 2050 2250 - 2350
Fuente: Gerencia de Estudios, CChC.
(*) Se supone un tipo de cambio nominal promedio de 530 pesos por dólar.
Fuente Precio de Largo Plazo del Coble (En dólares la libra)
Total ingresos
estructurales 60 360 660 960 1260 1560 1860

Consecuencias macroeconómicas de un potencial mayor gasto público en 2007

El mayor gasto fiscal que podría materializarse en 2007, no obstante ser acotado en
relación a los ahorros que está haciendo el Estado en virtud de la regla del 1% de
superávit estructural, igual podría tener implicaciones macroeconómicas no menores
para la economía chilena. Un mayor gasto público generaría presiones de demanda
sobre la economía, hecho que redundaría en un mayor crecimiento del producto en 2007
y una apreciación del tipo de cambio real. Si las holguras de capacidad se cierran
completamente en 2006, lo que fue previsto por el Banco Central en su reciente Informe
de Política Monetaria (IPoM) del mes de mayo, el mayor crecimiento del producto
traería mayores presiones sobre la inflación. Esto gatillaría una postura más agresiva por
parte del Banco Central respecto de los incrementos en la tasa de interés de política
monetaria, con el fin de evitar que la inflación se aleje del rango meta. De hecho, en el
mismo IPoM el Banco Central sostiene que la gradualidad actual de la normalización de
la política monetaria está condicionada a la mantención de la regla fiscal de superávit
estructural y a que el gobierno no abuse del espacio expansivo que le daría el
incremento en el precio de largo plazo del cobre. Adicionalmente, las mayores tasas de
interés de corto plazo afectarían al alza sus contrapartes de largo plazo, por lo que no
podrían ser no despreciables los efectos adversos sobre el consumo y la inversión.
Finalmente, la política fiscal más expansiva generaría también una apreciación del tipo
de cambio real de equilibrio de largo plazo, pudiendo impactar de manera negativa a las
exportaciones más sensibles al valor del dólar.
Pero, ¿qué magnitud tendrían esos efectos? En un estudio reciente de la Cámara
Chilena de la Construcción, del cual el suscrito es co-autor , se realiza el ejercicio de
cuantificación usando un modelo simple de oferta y demanda agregadas que trata de
capturar la dinámica mencionada en el párrafo precedente. Dicho modelo fue estimado
y simulado bajo los distintos escenarios del precio de referencia del cobre y los
escenarios de gasto público referidos más arriba, de manera de discurrir los efectos
macroeconómicos sobre el producto, la inflación, la tasa de política monetaria y el tipo
de cambio real de equilibrio de largo plazo. El supuesto general es que el gobierno
gasta todos los recursos adicionales que le permite el mayor precio de largo plazo del
cobre así como los intereses que reditúan los ahorros. Es decir, se cumple estrictamente
con un superávit estructural de 1% del PIB y no se sobrepasa esa meta.
Como era de esperar, el mayor gasto fiscal asociado a los recursos adicionales
provenientes del cobre genera presiones de demanda, las cuales redundan, a su vez, en
un mayor crecimiento de la economía. En términos cuantitativos, y considerando el caso
hipotético en el que el precio del cobre de largo plazo se sitúe en el rango entre US$ 1,1
y US$ 1,2 la libra, el crecimiento de la economía estaría en promedio en un rango de 6,4
a 6,6% en 2007, lo que llevaría a la economía a producir entre 0,9 y 1,1% sobre su nivel
potencial.
El hecho de que la economía esté produciendo sobre su nivel potencial y las mayores
presiones de demanda asociadas al gasto fiscal expansivo, tiene implicaciones
relevantes sobre la inflación. Esta, en su medida subyacente, se situaría en promedio
en alrededor de 3,6%, 0,6 puntos porcentuales sobre el centro del rango meta del Banco
Central. Ello llevaría a incrementos adicionales en la tasa de interés de política
monetaria, los cuales empezarían a materializarse ya desde este año. Con todo, la tasa
de política monetaria podría acumular en 2007 aumentos de entre 110 y 290 puntos base
(1,1 a 2,9 puntos porcentuales) para los escenarios considerados. Cabe destacar que
estos aumentos en la tasa de interés de política monetaria, y por tanto en las tasas de
corto plazo, generarán también incrementos en sus contrapartes de largo plazo una vez
que el traspaso se materialice, lo cual podría ocurrir con algún rezago, condicionando
así el crecimiento futuro del consumo y la inversión.
Finalmente, y como ya se mencionó, el gasto fiscal más expansivo afectará también el
tipo de cambio real de equilibrio de largo plazo . En particular, el mayor gasto tenderá a
reducir el ahorro nacional modificando la posición financiera del país respecto del resto
del mundo y, por tanto, generará presiones para que el tipo de cambio real se aprecie
con su consiguiente eventual efecto sobre las exportaciones más sensibles al valor del
dólar en el país. En este contexto, y siempre considerando el caso hipotético de un
precio del cobre de largo plazo de entre US$ 1,1 y US$ 1,2 la libra, el tipo de cambio
real de equilibrio mostraría una apreciación en torno a 1,7 y 2,2%, respectivamente
(entre unos 9 y 12 pesos menos).
En suma, es importante no perder de vista en el debate actual sobre los posibles usos de
los recursos adicionales provenientes de los mayores ingresos estructurales y de los
intereses generados por el ahorro fiscal en 2006, que la mayor holgura que tendrá el
gobierno para gastar dichos recursos el próximo año tendría implicaciones no
despreciables sobre el comportamiento macro de la economía. Habrá entre US$ 1.050 millones y US$ 1.750 millones más para gastar en 2007, para los que se pueden ofrecer una serie de fines muy importantes para el crecimiento y la equidad en el país, como calidad de la educación e infraestructura pública, por nombrar sólo dos. A su vez, también repercutirá
en un incremento en la actividad económica en el corto plazo, pero a costa de una
inflación que sobrepasaría la meta del Banco Central, tasas de interés más elevadas casi
3% superiores a las actuales, y un dólar entre 9 y 12 pesos más bajo que le actual. Y
esto aun sujetando la política fiscal a la conservadora regla del superávit estructural de
1% del PIB. Como se ve, no es fácil manejar la abundancia a pesar de ser transitoria.

posted by Tadeo Infante @ 8:15 PM, ,